Éramos felices y no lo sabíamos…

Una frase de la que abusamos en la pandemia. Ese tiempo cambió muchas cosas, sacrificios que entregamos invadidos por el miedo y que nos han restado libertad. La hostelería no se ha recuperado aún.

Esta campaña navideña ha sido muy larga, y muy desigual. No solo el clima… las actitudes, las sonrisas, los conflictos…imprevisible.

Nuestro balance es, en general, positivo. Nos hemos esforzado y la mayor parte de los servicios nos han salido bien. Alguno se nos ha retorcido…no dejamos de aprender.

    Poema Ítaca

    Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
    pide que el camino sea largo,
    lleno de aventuras, lleno de experiencias.
    No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
    ni al colérico Poseidón,
    seres tales jamás hallarás en tu camino,
    si tu pensar es elevado, si selecta
    es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
    Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
    ni al salvaje Poseidón encontrarás,
    si no los llevas dentro de tu alma,
    si no los yergue tu alma ante ti.

    Pide que el camino sea largo.
    Que muchas sean las mañanas de verano
    en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
    a puertos nunca vistos antes.
    Detente en los emporios de Fenicia
    y hazte con hermosas mercancías,
    nácar y coral, ámbar y ébano
    y toda suerte de perfumes sensuales,
    cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
    Ve a muchas ciudades egipcias
    a aprender, a aprender de sus sabios.

    Ten siempre a Ítaca en tu mente.
    Llegar allí es tu destino.
    Mas no apresures nunca el viaje.
    Mejor que dure muchos años
    y atracar, viejo ya, en la isla,
    enriquecido de cuanto ganaste en el camino
    sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

    Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
    Sin ella no habrías emprendido el camino.
    Pero no tiene ya nada que darte.

    Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
    Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
    entenderás ya qué significan las Ítacas.

    Constantino Cavafis (1863-1933)

    Lo más memorable… Nochevieja. Donde nos dimos cuenta de la peor forma, que las decisiones municipales respecto al centro, han entregado el corazón de la ciudad al turista. Muchas veces un turista que no quiere integrarse y conocer, sino que viene a hacer lo mismo que en su ciudad, con la misma prisa, con el mismo cielo gris. Y que se pierde Valencia si no levanta la cabeza de la pantalla.

    Sancionar el acceso y el aparcamiento en el centro castra la vida de barrio. Y el centro se convierte en un gran parque de juegos para extranjeros, basta pasear para darse cuenta de que uno se siente extraño entre las calles en las que ha crecido.

    Tratamos de facilitar las reservas con el botón de google…pero es un dardo envenenado, porque nos reservan en la misma puerta y nos llegan los clientes a horas no previstas, con lo que no nos sirve de nada la reserva para preveer ni preparar. Estamos improvisando cada turno. Un reto más que asumimos.

    Estamos viviendo una etapa en la que conseguir buen género es muy complicado, y a un precio competitivo más. El producto es la clave de todo. Pero la logística está haciendo que obtenerlo en fecha y garantizarlo, sea una ruleta rusa. El buen género no está en el lineal de un supermercado, hay que ir a buscarlo a origen, hay que comprometerse y hay que pagar ( y sufrir) los portes. Aprovechemos el buen género, mientras lo haya. Está en peligro de extinción.

    Reseñas malignas… hay de todo. Pero empiezo a pensar que es un castigo por no cumplir las expectativas de mancebía y sumisión que la hostelería trendy esta poniendo tan de moda. Y casi me siento un baluarte…no doblaré la rodilla ante amenazas ni comportamientos déspotas. Aunque me frían a insultos. Empiezo a tener la cara forrada de hormigón armado…como decía mi abuela.

    Los horarios estables han desaparecido. Los días ganan a las noches, los fines de semana explotan frente a los laborables…tenemos que adaptarnos, somos un equipo pequeño y así va a seguir siendo.

    GRACIAS.

    Gracias por todo. Llevamos muchos años, cocinando con tesón y con garra. Reencontrarnos con clientes de hace más de 20 años, nos emociona. Gracias por seguir pensando que en Aperegrina se come bien y por visitar el menú de Operegrino y adaptarse a los cambios de formato y precio. Gracias por responder a nuestros fueras de carta tan fenomenal, nos anima a arriesgar comprando género. Gracias por dejarse llevar con los vinos…es una sensación que nos llena el alma. Gracias por perdonar nuestros patinazos.

    Gracias por ser, los mejores clientes de toda Valencia.

    Feliz año.

    corazón en acción

    Late el corazón. Y no puedes dormir.

    Agotada. Pero insomne. Contando desde hace meses, los días… como Madame Bovary cuando iba al baile a cruzarse con su amor.

    Llegó el Gran premio y este año, la venganza.

    En Aperegrina, es el servicio más importante del año.

    No son números, es corazón.

    Gracias por la pasión y la gallardía moteros.

    Gracias por hacer rugir Valencia.

    Gracias por venir cada año y hacernos conectar con la ilusión que es la moto: que no es un hobbie. Es vivir de una manera más consciente, más valiente. Es emocionarse.

    Esta noche se acaba… y vamos a darlo todo.

    Estáis todos invitados a una queimada internacional, divertida y rebosante de amor.

    Cenar con vino es fácil y divertido en Aperegrina

    Cenar en buena compañía, y elegir el vino… responsabilidad. Máxime cuando el vino se ha convertido en un lujo exótico para ocasiones especiales. Conocer el gusto de los comensales, conocer la oferta disponible, conocer los ingredientes de los platos… haría que una IA pidiese la baja, a menos que seas un profesional del maridaje. Ése es justo nuestro trabajo favorito. Salir de los maridajes típicos, y evitar que elegir el vino se convierta en un momento tenso, o en un aburrimiento.

    Aperegrina apuesta por DO más pequeñas, y somos celtas para abrir por copas vinos que en Valencia sólo se sirven por botella. Y ya sabeis, que lo que más nos gusta… por encima de todo es comer, producto y calidad, en cantidad… así que os proponemos un juego:

    TRES DE COPAS

    al precio de nuestra botella más humilde, os serviremos tres copas diferentes, pensadas para la cena que hayáis diseñado en vuestra cita. Con una explicación breve y al grano para que la cena sea una experiencia y el vino aporte emociones y aventura.

    APEREGRINA APARCAMIENTO

    Comenzamos con nuestro horario de verano ahora que las noches son apacibles y llegó por fin el buen tiempo:

    APEREGRINA cenas de lunes a viernes y sábado comidas y cenas. Domingo descanso. Empezamos el servicio a las 20h y puede reservar en sala climatizada o en la preciosa terraza de la plaza Santa Margarita.

    Aparcar en Ciutat Vella es muy complicado; la opción sana y barata es hacerlo en la calle Alboraya y cruzar el puente de Trinitat. La opción rápida es estrenar el parquin de Reina o de la plaza Tetuán ( más caro).

    En la calle de Aperegrina NO HAY CÁMARAS. No hay riesgo de multa, las cámaras insidiosas están en la calle Salvador. Si viene a la peregrina con familia puede entrar por la PLAZA POETA LLORENTE, descargar y salir hacia el río sin ningún riesgo.

    Gracias por su confianza, nos vemos en Aperegrina.