
Late el corazón. Y no puedes dormir.
Agotada. Pero insomne. Contando desde hace meses, los días… como Madame Bovary cuando iba al baile a cruzarse con su amor.
Llegó el Gran premio y este año, la venganza.
En Aperegrina, es el servicio más importante del año.
No son números, es corazón.
Gracias por la pasión y la gallardía moteros.
Gracias por hacer rugir Valencia.
Gracias por venir cada año y hacernos conectar con la ilusión que es la moto: que no es un hobbie. Es vivir de una manera más consciente, más valiente. Es emocionarse.
Esta noche se acaba… y vamos a darlo todo.
Estáis todos invitados a una queimada internacional, divertida y rebosante de amor.
