¡¡¡¡Y qué mala gaita tengo!!!! o si el trato no es correspondido…voy a machete.

Quise titular la página para atrapar a los que… he decepcionado. Y escribo en primera persona porque respondo personalmente de cada palabra, así como de cada decisión que tomo, asumo las consecuencias.

La restauración es compleja y preciosa. Y en Levante se muere.

Para explicarlo rápido: nunca ha sido buena idea morder la mano que te da de comer. Insultar, avasallar, ignorar, despreciar…a quienes tienen vocación de servicio y se esfuerzan en condiciones adversas para que tu velada sea inolvidable….es de ser necio. Las faltas de respeto en el sector servicios se están incrementando vertiginosamente.NO somos esclavos: somos personas. Tenemos un horario, y hay que respetarlo. Los licores no los regala nadie, nosotros tampoco. A nadie le gusta que le llamen nena ni nene en su trabajo, y yo no voy a pedir sonrisa a un trabajador bajo mi supervisión a quien le esté sucediendo. Si entras pisando cabezas… sacaré mi retranca celta y ganaré yo. Protejo mejor que sonrío, y sonrío bastante.

Para quienes no se meten a cocinar…. comparto además, que esto de pasar calor y quemarse, cortarse, clavarse espinas….. para sacar adelante un platito que disfruta otro… sólo se explica por vocación creativa y perfeccionismo. Y si te insultan o te denigran…. es imposible hacerlo bien.

Llevo tantos años sacrificando vida a vocación, que voy a defender ese momento que es el servicio. Yo me arriesgo, compro género, me esfuerzo, escojo y entreno a un equipo de buena gente ( y leales)….. trabajo un formato a un precio que no sea un rejo…. a cambio de una tímida sonrisa de satisfacción, cuando pruebas el plato y te resulta delicioso. Ni siquiera hacen falta estrellitas o reseñas, ese mínimo gesto es la gasolina que mantiene mi motor en marcha.

Listillos, pedantes, foodies de pacotilla,» modennos de la vida»… id a otro local. Donde la comida se saque de bolsas congeladas y sea cuándo, cómo y dónde vosotros digáis. Soy celta, y defiendo hasta mis errores. Pido disculpas si mi equipo o yo ( que es lo mismo) nos equivocamos, pero no rindo pleitesía a chuminadas políticamente correctas. Soy auténticamente yo, y me ha costado mucho llegar hasta aquí. Me resbala quienes sonríen a bocajarro o dicen si bwana sin pensar. Te decepcionaré si esperas eso. Bufaré para ser capaz de cocinar lo mejor posible cada día.

Personas que aprecian la comida real, la temporada, la sencillez, sean bienvenidos. Nos vamos a entender. Haremos lo máximo, todo nuestro oficio y voluntad, para que salga todo perfecto.