Terapia de salud mental para esta semana estresante

A mí, que me den pulpo afeira de los de masticar, en su punto, en tabla de madera como Dios manda, con su pimentón ahumado de la Vera, y un chorrito de aceite de oliva virgen del mío, que es la cooperativa de Salomó de la D.O. Siurana; con un plato así, el paladar se electriza y se lubrica con la gelatina de la piel del pulpo, jugosa, sensible, escurridiza, entre sorbos de un buen ribeiro servido en taza.

SANTI SANTAMARÍA, Entender la cocina gallega ( fragmento) publicado en Una reivindicación del buen comer, 2012.